El Espiritu Santo Y Las Lenguas: Por Pastor E. Valverde, Sr.
INTRODUCCION
Desde los principios de mi caminar en el Senor, empezo a Ilamarme la atencibn una actitud controversial en la vida de algunos cristianos: Daban razon de haber recibido el don del Espiritu Santo, y hablaban en otras lenguas, pero su manera de vivir y de tratar no concordaban con lo que las Sagradas Escrituras marcan como “los frutos del Espiritu”.
Al paso de los anos, ya en el desempeno de mi ministerio, segui observando aun en forma mas extensa la misma actitud contradictoria. Y esto no solamente entre el pueblo de Dios, mas tambien entre los ministros. Inclusive, aun en contra de mis propios razonamientos, tuve que aceptar que en la Bran mayoria de los movimientos de tipo Pentecostal (tanto entre los del Nombre, como Trinitarios), es doctrina official que al hablar en lenguas, eso es tener el Espiritu Santo.
Para las fechas de esta nueva edicion, hace ya mas de 20 anos que publique esto en forma de tratado. Nuevamente pido al Senor que lo explicado pueda serle de ayuda a muchos; especialmente a aquellos cristianos quienes, como yo, entienden que es necesario ciertamente recibir la sepal de las nuevas lenguas, pero que es mucho mas necesario aun el tener y vivir los frutos del Espiritu Santo.
Recordemos que el Senor no dijo: “Por sus lenguas los conocereis”. Dijo: “POR SUS FRUIOS LOS CONOCEREIS”.
EL AUTOR
EL ESPIRITU SANTO Y LAS LENGUAS
“Respondi8 (el Senor) Jesus, y djole: De cierto, de cierto to digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el rein de Dios…el que no naciere de agua y del Espiritu, no puede entrar en el rein de Dios…No to maraviltes de que to dye: Os es necesario nacer otra vez” (Juan 3:3-7).
Son varias las interpretaciones que a estas palabras del Maestro se le han dado, como se hace por lo regular tambien con muchas otras Escrituras. En muchas de ellas ciertamente no implica ningun peligro el que se haga tal cosa, pero hay algunas en donde si es peligrosa la diversidad de interpretaciones. La declaraci6n Escritural que aqui estamos usando como base para nuestro presente estudio, es una de estas ultimas. Pues aqui nos marca el Senor una de las doctrinas mas fundamentales de la fe cristiana, y estas son nada menos que las condiciones basicas para la entrada al Reino de Dios. Por lo tanto, nos es imperativo el estudiarlas detenidamente y con orac16n, para poder entender el verdadero significado de lo que el Maestro de la vida nos ester diciendo aqui.
La primera condic16n senalada por el Senor para “entrar en el Reino de Dios”, es “el nacer de agua”. Esto to reconocemos como algo de suma importancia por cuanto se trata de la doctrina del bautismo, la cual es tambien fundamental. Mas no siendo este el tema de nuestro estudio en este libro, solamente cabe decir aqui, en forma breve, que esta declaraci6n se ha prestado de igual manera que la otra para diversas interpretaciones.
“Nacer de agua” es, por cierto, una exprest6n mas concreta, y ester ligada indiscutiblemente con declaraciones que en forma muy especifica senalan la importancia que el bautismo tiene en el proceso de la salvaci6n. Pues el bautismo en agua es el sacramento indispensable por el cual opera “el lavacro del agua por la palabra” (Ef. 5:26). “Lcwacro” que el mismo Senor orden6 para el lavamiento de los pecados, de acuerdo al mandamiento dado en Marcos 16:16, y del cumplimiento en Hechos 2:38. Esto lo confirma San Pedro al hablar de la salvac16n por agua en los dias de Noe, cuando este y su familia fueron salvos por agua, “a la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde NOS salva” (1 Pedro 3:21).
Mas, es en la expres16n divina de “pacer del Espiritu”, en la que en este estudio enfocamos nuestra atenc16n, conscientes de la confusion que prevalece al respecto. Pues es bien conocido el hecho de que para un gran segmento del cristianismo distinguido como “pentecostal”, el “nacer del Espiritu” consiste en recibir el don del Espiritu Santo con la evidencia de hablar en nuevas lenguas. Basados por tanto en esta popular interpretac16n, se sigue ensenando err6neamente que todo creyente en el Senor Jesucristo quien aun no ha recibido el don del Espiritu Santo con la evidencia de hablar en nuevas lenguas, no ha “nacldo del Espiritu” todavia.
.,QUIEN NO TIENE EL ESPIRITU DE CRISTO?
Para confirmaci6n de esta err6nea interpretaci6n se usa incorrectamente la expresi6n de San Pablo cuando dice: “Y si alguno no tiene el Espiritu de Cristo, el tal no es de Et” (Ro. 8:9). Con lo dicho se pone al cris
tiano asi afectado en una categoria inferior o de segun
da clase. 0 sencillamente se le cataloga en el mismo lugar de los inconversos, diciendole que mientras no “hable en lenguas” no tiene parte ni suerte con los redimidos. Esta radical manera de pensar es tomada hay livianamente por muchos creyentes, y tambien ministros, no tomando en cuenta algo tan maravilloso y de suprema importancia como lo es la transformacion interior hecha ya por el Espiritu en aquel nuevo creyente. Esta operacion es, por cierto, nada mas y nada menos que el hecho milagroso de haber “nacido de Dios” (1 Juan 3:9).
La absurda interpretacion aludida trae consigo varias consecuencias de igual manera absurdas, y aun contrarias a la misma Palabra de Dios; pues obligadamente tiene que desconocer, como lo hemos sefialado antes, la obra transformadora que ha sido hecha ya por la operacion del mismo Espiritu Santo de Dios en el nuevo creyente. Tiene que desconocerse el hecho de que ese ex-pecador ha sido hecho ahora “una nueva criatura en Cristo”, por la operacion del mismo Espiritu Santo de Dios que reside en Su Palabra (Juan 6:63). Tiene que cerrarse los ojos a la realidad de que ahora ese nuevo creyente en el Senor, par la operacion del mismo Espiritu, vine ya en el temor de Dios sirviendole a El en una vida de santidad. Necesita ignorarse ei hecho de que es por el mismo Espiritu de Dios que el nuevo creyente es inspirado ahora para buscar, a su vez, el recibir del Padre el don del Espiritu Santo prometido con la evidencia de las nuevas lenguas.
No es dificil para el cristiano sincero y de una mente abierta, el entender que las inconsistencias citadas son contradictorias e ilogicas, y no engranan con las razones de Dios. Pues nadie entre los mortales pe
cadores tiene la facultad para transformar su vida por
si mismo, y poder asi vivir una villa nueva en Cristo el Senor. Tal cosa solamente puede hacerse por el poder de la Palabra de Dios, que en si misma “es Espiritu y es vida”. El mismo Senor Jesus categoricamente confirma esto cuando nos dice: “Porque sin Mi nada podeis hacer” (Juan 15:5).
Considerando detenidamente toda la porcion Escritural donde ester el texto antes citado de Romanos 8:9, tenemos que reconocer que no se trata alli de la recepcion del don del Espiritu Santo y las lenguas. No se trata tampoco de los otros dones y manifestaciones exteriores del Espiritu Santo. Se trata en cambio, en todo el capitulo, de la manera en que debe de vivir cada uno de aquellos en quienes ha obrado ya “la ley del Espiritu de vida en Cristo Jesus” (Ro. 8:2). En algunas ocasiones nos consta que ha habido ensenadores quienes, queriendo justificar la erronea interpretacion aludida, han llegado al grado de decir que el cambio operado en aquel nuevo creyente, quien aun no ha hablado en nuevas lenguas, es solamente fruto de la emocion del ambiente. Inclusive, que los buenos frutos que ahora este pudiere tener no son frutos del Espiritu Santo, “porque aun no lo tiene”; que son frutos de si mismo, o sea de su propia, voluntad y no por la obra de Dios, “porque aun no tiene nada de Dios”. LAbsurdo? Ciertamente.
Inclusive se ha ensenado que si alguien ya ha creido, ha sido ya transformada su vida por el Senor, ha sido bautizado en Su Nombre para el perdon de los pecados, ester viviendo una vida de santidad, y muere sin que nadie le haya oido hablar en lenguas, no se puede estar seguro de que fue salvo. Muchos son los cristianos que han creido a estas y otras ideas relacionadas con el mismo terra. Con ello dan a entender
que creen que nuestro Dios es un Dios limitado a quien se le pueden morir Sus creyentes y escaparsele sus almas, sin que El cumpla con la promesa de darles el don de Su Espiritu Santo. Cualquier cristiano sensato, puede entender que las absurdas deducciones aqui descritas no son solamente ninerias, sino aun insultos a la omnipotencia misma de nuestro Dios.
LA AUTO-SATISFACCI6N DE HABLAR
EN LENGUAS
La interpretacion erronea aludida ha obrado por otra parte, como 16gica consecuencia, para que muchos cristianos que han tenido el privilegio (porque ciertamente que es un privilegio) de haber recibido la manifestacion del Espiritu Santo con la evidencia de hablar en nuevas lenguas, se sientan superiores. Con el hecho de haber sido recipientes de la sepal de las lenguas, se sienten inclusive tan satisfechos que piensan que por eilo, tienen ya por completo asegurada la entrada al reino de Dios. Estando en esta mentalidad, muchos de ellos viven una vida similar y en ocasiones aun pear que la vida de las gentes que no conocen al Senor. Pues se sienten justificados no solamente para participar impunemente de mundanalidades exteriores, sino aun para despreciar y aborrecer a su projimo. Estando presos en ese sutil engano olvidan que esta escrito que “sin la paz y la santidad, nadie very at Senor” (Hechos 12:14).
El recibir el don del Espiritu Santo con la evidencia de las nuevas lenguas, es una promesa inmutable ofrecida par el Senor a Sus creyentes. Este don es “la prenda del Espiritu” (2 Co. 1:22). “Es las
arras de nuestra herencia” (Ef. 1:14). De acuerdo con
los relatos y con los escritos del Nuevo Testamento, el
recibir este don de Dios es un requisito indispensable y necesario para todo cristiano sincero que sirve en verdad al Senor Jesus. Al igual que todos los dons y bendiciones que se reciben de Dios, el don del Espiritu Santo nadie to recibe por meritos, sino tambien por gracia. Cabe aqui el hacer claro que la explicaci6n que nos ocupa en relacion a la sepal de las lenguas, no ester favoreciendo ni justificando en ninguna manera a quienes despreciaren o negaren la manifestacion de las lenguas genuinas del Espiritu Santo. Pues el mismo que esto escribe es poseedor de este don de Dios, como tambien del don de lenguas.
Continuamos enfatizando, que el prop6sito de este estudio es el poner en claro las confusiones que existen con respecto a la manifestacion audible de las lenguas. La confusion que se fomenta cuando hay lenguas, pero que no hay manifestaci6n de los frutos ni de las virtudes del Espiritu. Todo aquel que “es nacido de Dios “, que es “nacido del Espiritu”, invariablemente va a tener estas cosas antes de hablar en nuevas lenguas, y despues de haberlas hablado. Pues el que ha “nacido otra vez”, y que ha sido hecho por el Senor una “nueva criatura en Cristo”, va a empezar a dar frutos desde el primer dia en que su vida fue transformada en verdad por el poder de Dios. Y esto habra de ser tanto antes de que recibiere el don del Espiritu Santo, como con mas razon despues de que to hubiere recibido.
,QUE ES REALMENTE “NACER DEL ESPIRITU”?
La interpretacion que responde a las razones logicas de la Palabra de Dios, es la que ensena que el “pacer del Espiritu” es la operacion unica, maravillosa,
y aun misteriosa, hecha por el Espiritu de Dios en ese
preciso momento cuando el humano pecador com
prende y reconoce que ester perdido, y que necesita al Salvador. En ese momento en que su vida es transformada milagrosamente para convertirse de un human pecador, a un hombre (o mujer) santo de Dios. En el momento cuando deja ya de vivir conforme a su naturaleza humana depravada, y comienza a vivir y a experimentar una vida nueva en Cristo habiendo “nacido otra vez”.
El milagro descrito solamente puede ser hecho por el Espiritu del Senor. Solamente puede hacerlo el poder del Evangelio que “es potencia de Dios”, que “es Espiritu y es Vida”. Y el Senor es el Espiritu. El Senor es la Vida. El Senor es la Salvaci6n. El Senor es la Regeneraci6n, es la Gracia, es la Santiflcaci6n, es la Resurrecci6n, es la misma Vida Eterna. L:I es el todo. Por eso el mismo Senor Jesucristo dijo: “Ninguno puede venir a Mi, si no le fuere dado del Padre” (Juan 6:65). Y, “Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida: nadie viene al Padre, sino por MV (Juan 14:6).
El que ha nacido del Espiritu es identificado por el efecto del Espiritu en su nueva vida, asi como se conoce la presencia del viento por los efectos que este produce. Asi precisamente lo describe el Senor cuando compara con el soplar del viento al que es nacido del Espiritu. Es tambien el Senor quien establece como regla invariable la presencia de esas obras, que deben de venir como resultado lbgico de la obra del Espiritu, cuando dijo: “Asi que, por sus frutos los conocereis” (Mateo 7:20). San Pablo, a su vez, nos dice que “si alguno ester en Cristo, nueva criatura es” (2 Co. 5:17). Por lo tanto, seguiremos enfatizando el hecho innegable de que nadie puede obrar las obras de Dios si no fuere primero “nacido de Dios “.
Cualquiera que obra, las obras de Dios, es porque Jesucristo el Senor, por Su Espiritu Santo, ester motivando esas obras en su vida. Porque “toda buena dc.dtva y todo don perfecto es de to alto, que desciende del Padre de las luces, en el cuat no hay mudanza, ni sombra de vartacion” (Stg. 1:17). Asi que quienes dieren los frutos del Espiritu que senala la Palabra de Dios, tales como amor, santidad, humildad, sinceridad, paz, tolerancia, benignidad, fe, mansedumbre, templanza, etc…. los dan porque son guiados por Dios, o sea por el Espiritu Santo de Dios.
Los terminos, “nacido del Espiritu”, y “nacido de Dios” quieren decir exactamente la misma cosa. Si hemos recibido revelacion para entender que Jesucristo el Senor es el Dios Omnipotente y Todopoderoso (Ap. 1:8, y Mt. 28:18), tenemos entonces que aceptar que E1 no ester limitado, y que por lo tanto puede manifestarse en todas las formal que quisiere. La prueba de lo dicho ester en que cuando hablamos del Padre, de Dios, de Cristo, del Hijo, del Espiritu, del Senor, etc., sabemos por las Sagradas Escrituras que estamos hablando no de tres, no de dos, sino de UNO solamente. Los diferentes terminos los usa Dios en las Sagradas Escrituras para senalar Sus distintas funciones y relaciones para con Sus criaturas y la creacion entera misma, de acuerdo con los tiempos y lugares correspondientes. Nunca usa Dios estos terminos en Su Palabra para dividirse a Si mismo, o para quedar reducido o limitado por ellos. jlmposiblel
Cuando las Escrituras se refieren a Dios como “el Espiritu”, como “el Espiritu Santo”, no lo ester reduciendo solamente a la manifestacion del don del Espiritu Santo con la evidencia de las nuevas lenguas. Pues el mismo Espiritu Santo de Dios es el que obra para que
el pecador oiga y reciba la Palabra. Para que siendo hecho participante de la naturaleza divina, sea transformada su vida y tenga asi de “nacer de Dios”. Para que arrepentido tenga de aceptar “el lavacro del agues” que es el bautismo en ei Nombre del Senor para la remision de los pecados. Para que siendo ahora una “nueva criatura” pueda vivir una vida santa y agradable a Dios. Es el mismo Espiritu el que tambien ahora to sella con el don del Espiritu Santo, y le da a su vez la evidencia de las nuevas lenguas. “Dios es Espiritu” (Juan 4:24). “Dios es Santo” (1 Pedro 1:16). “El Senor es el Espiritu” (2 Co. 3:17).
La Biblia nos ensena que “sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; mas el que es engendrado de Dios, se guarda a si mismo y el malign no le toca” (1 Jn. 5:18). Sablendo por ei mismo apostol que, “si dy6remos que no tenemos pecado, nos enganamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros” (1 Jn. 1:8), entendemos que lo que realmente se nos quiere decir es que el “que es nacido de Dios” nunca va a dejar de buscar ei rostro del Senor. Pues hemos sido testigos de los muchos que un dia, llenos de una emocion espiritual, hablaron ciertamente en nuevas lenguas y glorificaron a Dios; mas no habiendo en realidad “nacido de Dios”, no habiendo “nacido del Espiritu”, al poco o al mucho tiempo han dejado por completo de buscar el rostro del Senor, y algunos al
grado aun de convertirse en enemigos de la obra de Dios. De estos se nos dice que “salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros. Pero salieron para que se manifestase que todos no son de nosotros” (1 Jn. 2:19).
;,CBMO CAMINA EL “NACIDO
DEL ESPIRITU”?
El que realmente ha “nacido del Espiritu”, que es el equivalente de “el que estet en Cristo”, “debe andar como El anduvo” (1 Jn. 2:6) : en una vida entregada y dedicada a Dios sirviendole “en espiritu y en verdad” (Jn. 4:23), en la cual “las cosas viejas pasaron, he aqui todas son hechas nuevas” (2 Co. 5:17). Estos deben de ser invariablemente los efectos que debe de haber en la vida del que ha “nacido del Espiritu”, del que ha “nacido de Dios”. Y esto, tanto antes de recibir la sepal de las nuevas lenguas como despues de haberla recibido. En esta actuacion es donde se aplica en forma exacta la declaracibn de San Pablo ya antes citada: “Ysi alguno no tiene el Espiritu de Cristo, el tal no es de El “. El que no tiene la transformation y las obras, y la presencia misma del Senor en su vida, el tal no es de Dios y por lo tanto no va a permanecer buscando el hater la voluntad de El hasta el fin de su jornada en esta vida.
San Pablo es especifico en su consejo a este respecto cuando nos dice que es muy posible ei tener todos los doves y las manifestations del Espiritu, y no ser mas que ruido (1 Co. 13:1-3). En la description aludida senala vartas demostraciones y acciones que pueden ser convertidas en una mera apariencia, comenzando con la manifestation de las “lenguas angelicas”. Exactamente lo contrario a lo senalado es to que hoy en dia un gran numero de predicadores y de profesantes cristianos ensenan y creen. Segue su manera de entender las Escrituras, en to que se relaciona al terra que nos ocupa, el que ya habla en otras lenguas to tiene todo, y ei que no ha hablado aun en nuevas lenguas no tiene nada. Ignoran, con la erranea
interpretation que aqui reprobamos, el hecho in
negable de que Dios no reduce Su salvac16n a una sola operac16n del Espiritu; pues esta consiste realmente en un proceso en cadena en el que, el mismo Espiritu obra en diferentes operaciones, segun el llamamiento y los diferentes tiempos en la vida y el lugar que el cristiano ocupare (1 Co. 12:4-11). Precisamente esas operaciones incluyen el “nacer del Espiritu”, el “nacer de Dios”, el recibir el don del Espiritu Santo, la manifestacion de las nuevas lenguas, y todas las demas.
En las Sagradas Escrituras no existen expresiones tales como “nacer del don del Espiritu Santo” o “ser llenos del don de nacer del Espiritu”. El que ha nacido del Espiritu es aquel que ha sido engendrado por la Palabra de Dios, la cual ha leido o escuchado y ha experimentado el cambio milagroso operado por ella en su vida. El Senor Jesucristo (quien es la misma Palabra, quien es el Verbo) estando en el creyente fiel, dirige a i ste para que le reconozca a E1 como su Senor, como su Salvador, como su Dios. Lo dirige para que, despues de arrepentido, anhele y pida el bautismo en el Nombre de su Senor para la remision de sus pecados. Lo dirige e inspira para que busque y reciba del Padre el don del Espiritu Santo. Le guia para que viva en amor, y para que retenga siempre ese “primer amor”. Le ensena y to ayuda para que se esfuerce a vivir en santidad. Y al llegar a fallar, lo mueve y lo impulsa a humillarse hasta lo maximo, y nunca dejar de buscar el rostro de su Senor durante todos los dias de su vida.
Hay, pues, quienes han experimentado la manifestacion de las nuevas lenguas, pero que aun no han nacido del Espiritu. En cambio, estan por la otra parte los que aun no han tenido la experiencia de hablar en nuevas lenguas, pero que ya han nacido del Espiritu. Los primeros no le estan sirviendo hoy a Dios. Los
segundos si estan hoy sirviendole al Senor, y los que de entre ellos no han aun hablado en nuevas lenguas, estan con toda su alma pidiendo hoy al Padre ese poder. Los primeros, si murieren en la clase de vida pecaminosa en que estan viviendo, y no se arrepintieren a tiempo de sus malos caminos, sin lugar a duda les espera juicio y condenacion. No imports que hayan hablado en nuevas lenguas una o mss veces. Los segundos, al morir en su fidelidad tienen asegurada su salvac16n, porque si ellos como humanos falibles han sidos fieles en el pacto que hicieron con Dios, mucho mss fiel aun es el Senor para cumplir Su promesa y darles el don de Su Espiritu Santo antes de recoger sus vidas.
DATOS DE EXPERIENCIAS PERSONALES
La Palabra de Dios no puede contradecirse. Tampoco puede sobrar una ensenanza cuando se aplica otra similar. En cambio, ella senala en la vida de cada uno de aquellos a quienes Dios ama, cada cosa en su debido lugar y a su debido tiempo. Ahora, si a algunos Dios ha querido darles mss que a otros, no es porque aquellos sean mejores que estos, o por cuanto unos hayan hecho mss meritos que los otros. En este sentido la Escritura es .muy clara cuando nos dice que “no es del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”. Y “asi que del que quiere tiene misericordia y al que quiere endurece” (Ro. 9:16 y 18). En el libro de Job (33:13) nos dice “que Dios no da cuenta de ninguna de Sus razones “.
La verdad senalada la han Ignorado voluntariamente muchos cristianos y ministros, muy particularmente durante el curso del siglo XX. Pues desde el principio de este siglo Dios ha estado enviando “la
lluvia tardier” profetizada par Joel (2:23), derramando otra vez de Su “Espiritu sobre toda carne” como lo hizo en “La lluviaa temprana”. Muchos de nosotros hemos alcanzado el privilegio de recibir en estos tiempos el precioso don del Espiritu Santo, con la evidencia de hablar en nuevas lenguas. Pues ciertamente que Dios sigue ofreciendo esta dadiva sublime a todos los que la pidan de El, mayormente a aquellos Sus hijos quienes habiendo ya “nacido del Espiritu”, viven sirviendole hoy “en espiritu y en verdad”.
Mas como ya 1o hemos anticipado antes, el ser participantes de este privilegio no nos autoriza en ninguna forma para menospreciar, y menos para condenar a otros que no han recibido lo que por misericordia Dios ha querido darnos ya a nosotros. Tampoco nos autoriza el hecho de haber recibido el don del Espiritu Santo, con la evidencia de hablar en nuevas lenguas, para reducir todo el proceso de la obra redentora de Dios a una sola operacion del Espiritu. En todo caso, esa manera erronea de interpretar la Escritura, en relacion a la doctrina que nos ocupa, es algo no solamente absurdo, sino aun grosero y ofensivo. Porque en si mismo, es contrario a los frutos del Espiritu Santo que deben de estar en aquel que profesa haber recibido este don de Dios, y quien a la misma vez ester sosteniendo la interpretac16n de confusion que aqui reprobamos.
En lo personal, testifico del proceso redentor del Espiritu que antes se ha explicado. “Por el mismo Espiritu” fui participante de las siguientes operaciones: Escuche la Palabra de Dios. Reconoci mi condicion pecaminosa y me arrepenti. Crei a la Palabra, y acepte al Senor Jesucristo como mi Salvador. Entendi que tenia que ser bautizado en Su Nombre, y asi lo hice.
Crei, pedi, y recibi de Dios el don de Su Espiritu Santo, juntamente con el don de lenguas. Desde mis princi pins entendi que debia de vivir una vida apartada del mal, y asi he vivido hasta hoy. Por el mismo Espiritu fui llamado para el ministerio, y por el mismo Espiritu tengo hoy los dones y facultades espirituales que a mi Dios le ha placido darme. Todo esto lo he recibido de Dios por el mismo Espiritu, por Su gracia y Su misericordia. Cada cosa y cada operacibn en su debido tiempo, y en su debido lugar.
Inclusive, el Senor me enseno hace mucho tiempo que lo que El me haya dado no ha sido porque yo fuere mejor que aquellos a quienes no les ha sido dado lo mismo -esto es en relacion tanto con los que estaban presentes en mis principios, como con los que estuvieren el dia de hoy-. Para ellos y para todos, mi parte ha sido, es y sera, testificarles con el amor del Senor de lo que Dios a mi me ha dada, diciendoles que Dios to ofrece tambien a los que no lo tuvieren. Y esto, sin menospreciar lo que a algunos ya Dios les hubiere dada ahora tanto en manifestaciones del Espiritu, en un cambio en sus vidas, o en revelacibn en Su Palabra. Inclusive lo dicho ester siendo dirigido a todos los creyentes en Cristo el Senor en general, sin excepcion de grupos, lenguas o denominaciones. Pues Dios da de Su Espiritu Santo como El quiere, a quien El quiere, donde El quiere, y cuando El quiere. Dios no mira apariencias ni barreras humanas. Dios mira el corazon.
El “nacer del Espiritu”, el “nacer de Dios “, es el cumplimiento literal de la Escritura que dice: “Mas a todos los que le recibieron, dioles potestad de ser hechos hijos de Dios, a Los que creen en Su Nombre; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne,
ni de voluntad de varbn, mas de Dios” (Juan 1:12-13). Es tambien exactamente a lo que se refiere San Pedro cuando dice que hemos sido “hechos participantes de la naturaleza Divina” (2 Pe. 1:4). hstas, y las demas en las Escrituras que se hace alus16n a lo mismo, describen precisamente esa operac16n por medio de la cual el Senor no solamente llama al pecador, sino que opera en este en una forma sobrenatural y aun misteriosa,
sometiendolo a una maravillosa metamorfosis divina para convertirlo en un hijo de Dios. Quien entienda lo explicado nunca va a estar de acuerdo en reducir estas profundas y maravillosas operaciones del Espiritu, solamente al hecho de “hablar en otras lenguas”.
EL CAMBIO INTERIOR, Y EL BAUTISMO
Notemos a continuacion los paralelos que se encuentran en las siguientes porciones Escriturales, al hablar de la ordenanza del bautismo. Fijemonos que en todas ellas se impiica que el bautismo, para fin de que sea efectivo, debe de it imprescindiblemente precedido por las operaciones espirituales de la Palabra de vida, y del Espiritu Santo de Dios:
“… id y c1m. rIad a todos los Gentiles, bautizandoLos… ” (Mateo 28:19)
“…el que creyere y fuere bautizado, sera salvo…” (Marcos 16:16)
“…el gj=pgntimiento y la remisian de pecados…” (Lucas 24:47)
“… arrepentios, y bauticese cada uno de vosotros…” (Hechos 2:38)
Despues de que la obra espiritual ha sido hecha en el nuevo creyente, depende entonces de este el obedecer el mandamiento del bautismo. El cambio interior
que ahora hay en el, es fruto de la operacion que solo el Espiritu de Dios pudo hacer. Ahora es una “nueva criatura” porque ha “nacido de Dios”. Ahora tambien pide y en el tiempo de Dios, recibe el don del Espiritu Santo con la evidencia de las nuevas lenguas. Hay ciertamente muchos quienes habiendo sido bautizados no han cambiado su vida, y nunca han recibido el Espiritu Santo. Pero tambien estan los muchos que han hablado en nuevas lenguas, mas nunca se han arrepentido de sus malos caminos. Estos y los otros obran asi por la sencilla razon de que no han “nacido otra vez”.
EL VERDADERO ESPIRITU SANTO PROMETIDO
Nuestro Senor Jesucristo, en Su plan divino de salvacion, propuso y prometio que daria a Sus hijos un poder sobrenatural. Pues siendo el mismo Creador, y conociendo, par lo tanto, nuestra condicion humana pecaminosa, sabia muy bien que a mas de cambiar nuestras vidas y de perdonar nuestros pecados, necesitabamos un poder superior para poder pelear y veneer a nuestros dos enemigos mortales: Nuestra carne, y Satanas. Y asi proveyo, desde los principios del tiempo de la gracia, el precioso don del Espiritu Santo. Lo impartio a los apostoles y a los primeros creyentes en la Iglesia, mas tambien lo promet16 “para vuestros hyos, y para los que estdn lejos; para cuantos el Senor nuestro Dios llamare” (Hechos 2:39).
El relato biblico, en “Los Hechos de los Apostoles”, describe en forma clara y especifica como todos y cada uno de los creyentes en la Iglesia primitiva, habiendo sido bautizados en el Nombre, recibieron de Dios el poder del Espiritu Santo que habia prometido el Senor (Hechos 1:8). En cada ocas16n el relato biblico nos senala, en forma invariable e innegable, que la evi
dencia audible de haber recibido el don del Espiritu Santo fue la de hablar en otras lenguas como el Espiritu les daba que hablasen (Lease Hechos 2:4, 8:17, 10:46, 19:6). Esta sepal es efectiva hasta el dia de hoy.
El consejo para todos los creyentes, quienes habiendo ya aceptado al Senor han “nacido del Espiritu” mas aun no han recibido la manifestaci6n sobrenatural del Espiritu Santo con la evidencia de hablar en nuevas lenguas, es que lo pidan de Dios. Que crean que es promesa fiel del Senor para ellos, y que en el tiempo de Dios to tendran de recibir. “Pues si vosotros, siendo malos, sabeis dar buenas dddivas a vuestros hyos, a cuanto mfrs vuestro Padre celestial dares el Espiritu Santo a los que lo pidieren de El?” (Lucas 11:13).
Nuestro consejo es, insisto, que ei cristiano fiel pida sin cesar, de dia y de noche, en el santuario y en la casa, en el trabajo y en la calle, y en dondequiera que estuviere, hasta que lo reciba. Que recuerde siempre que siendo promesa de Dios no puede fallar. Inclusive hay muchos testimonies de quienes han recibido este don de Dios sin haberlo pedido, siendo aun inconversos. iCuanto mas posible es entonces que Dios se to de a Sus hijos humildes y fieles que claman a El de dia y de noche!
Ciertamente que durante las edades ha habido muchos cristianos fieles quienes, en muchos lugares y en diferentes tiempos, nunca supieron ni han sabido hasta hoy “si hay Espiritu Santo” (Hechos 19:2). Multitudes de ellos han terminado sus vidas (y muchos de entre ellos aun en el martirio mismo) sirviendole al
Senor con todo su corazon, sin haber recibido el don
del Espiritu Santo con la evidencia de hablar en nuevas lenguas. LEstamos nosotros autorizados para hacer juicio sobre esto? LSabremos nosotros mas que Dios para decirle a El que porque ha hecho asi con ellos? Pues repetimos nuestro tema inicial que una cosa es que el cristiano fiel no haya recibido aun la manifestacion sobrenatural del Espiritu Santo con la evi
dencia de hablar en nuevas lenguas, y otra cosa es “no tener el Espiritu de Cristo”.
Si alguien argumentare que la interpretacion (erronea) del texto citado (Ro. 8:9) se hace con el fin de “estimular” a los cristianos que aun no han hablado en lenguas, para que las hablen, debe de entender que no ester haciendo justicia al decir una cosa por otra. Inclusive la costumbre que prevalece entre algunos de inducir, o mas bien de forzar al que ester orando para que diga palabras que provoquen que su lengua se trabe, y asi decir que “ya recibio el Espiritu Santo”. no es algo muy recomendable. Al hacer esto se ester cayendo en el mismo error de los que han inventado doctrinas de las que la Biblia no habla, segiun ellos “con el buen proposito” de hacer que los creyentes se sientan bien. El verdadero cristiano, el que en realidad ha “nacido del Espiritu”, va a crecer y ser edificado y estimulado no con artimanas y ensenanzas ficticias o con interpretaciones arregladas, sino con la verdades genuinas de la Palabra de Dios.
fJLTIMOS RAZONAMIENTOS CONCLUSIVOS
Para finalizar, hagamosnos las siguientes preguntas derivadas de nuestras propias observaciones en la vida real, contestandonos con juicio justo basado
este a su vez en la Palabra de Dios. &odriamos acep
tar que han “nacido del Espiritu”:
(1) Los religlosos que hablan lenguas pero que niegan en forma aun grosera que Jesucristo es Dios, y rechazan y aun maldicen e1 bautismo en Su Nombre.
(2) Quienes han hablado en lenguas en algunos otros tiempos de su vida, pero que hasta ahora siguen viviendo igual o aun peor que los inconversos.
(3) Los que despues de bautizados y de haber hablado en otras lenguas han caminado por un tiempo (corto o largo) y despues se han apartado del Senor, tornandose algunos de ellos aun en enemigos de la obra de Dios.
(4) Los ninos pequenos a quienes hemos oido en su cuna hablar en lenguas angelicas, y que nos consta que ni su proplo idioma hablan todavia.
(5) Los religiosos que reclaman que han “nacido otra vez” por el hecho de haber hablado lenguas, pero que siguen adorando los idolos y las imagenes.
(6) Los que “hablan lenguas humans y angelicas”, tienen dones, fe, ciencia, profecia, etc., pero que no aman, antes aborrecen a su hermano.
(7) Los que profesan creer en toda la palabra de Dios, y aun la predican, pero que en terminos generales no estan viviendola como lo demanda Dios?
La respuesta a todo esto es: jImposiblet
Seguro que aceptamos el hecho de que algunos y otros han experimentado en algun tiempo la manifestacion de las lenguas. Tambien el que algunos entre
ellos han recibido en sus vidas ciertos dones o expe
riencias espirituales. Con todo y ello no es posible aceptar, de acuerdo con las condiciones que senala la Palabra de Dios, el que en verdad hayan “nacido del Espiritu”, “nacido de Dios” o “nacido otra vez” los que estuvieren contados (sin cambiar) en las situaciones antes descritas.
El que “ha nacido del Espiritu” es hijo de Dios y, como tal, las obras del Padre celestial hace. Porque “cualquiera, que es nacido de Dios, no hace pecado, porque Su simiente ester en ,6L- y no puede pecar (odiar), porque es nacido de Dios. En esto son man fiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios” (1 Juan 3:9-10).
Lo explicado en este estudio es ciertamente limitado, pues es mucho mas lo que al respecto pudieremos decir. Pues la confusion que prevalece entre un gran segmento del cristianismo de tipo Pentecostal, con respecto al terra que aqui nos ha ocupado, es grande. Mas pedimos y esperamos en el Senor Jesus, que lo dicho pueda ser de ayuda para algunos de nuestros hermanos, quienes habiendo estado confundidos, pueden considerar y aceptar las verdades y razonamientos biblicos aqui presentados. Dios os bendiga.


[Translate]
[Translate]
Conferencia Anual de Pastores y Ministros en Guadalajara, Jalisco. –
Fecha: 16,17,18 y 19 de septiembre, 2010.-
Lugar de Reunión: Hotel Santiago de Compostela – Colon No. 272-A Centro TEL. +52 (33) 3613-8880.
Las actividades darán principio el día jueves por la tarde. Para mas detalles puede informarse marcando los números: Pastor Efraím Valverde, III (831) 422-0647, (831) [...]
[Translate]
Name:
Housband / Wife Name:
Pastor:
Days: Thursday Friday Saturday Sunday
Address:
City:
Phone #:
Children1:
Children2:
Children3:
Children4:
Children5:
SEND APPLICATION:
Estoy muy agradecido con mi señor Jesucristo, porque continuamente siento que me ayuda a edificarme en su espiritu , ya le he aceptado y he nacido del espiritu santo pero aun no he recibido el don del espiritu de Dios de hablar nuevas lenguas pero ya lo he empezado a pedirselo continuamente y esperare en el tiempo de Dios a recibirlo.
Gracias hermano Efraim por la bendicion que le ha dado Dios de compartir los frutos de su espiritu, con nosotros. Dios le siga bendiciendo.
Saludos
Joel Cid
[Translate]