Amor y Compañerismo Consistente

Escribir un comentario

"Así sí hizo Jonathan alianza con la casa de David, diciendo: Requiéralo el Señor de la mano de los enemigos de David. Y tornó Jonathan a jurar a David, porque le amaba, porque le amaba como a su alma (I Sam. 20:16,17)"

Para los lectores de la Biblia es bien conocida la historia de la profunda amistad y fiel compañerismo entre David y Jonathan. El entrañable amor fraternal entre estos varones jóvenes no era porque el ambiente que prevalecía en derredor de cada uno de ellos era favorable, antes por lo contrario.

Jonathan, el hijo del rey Saúl, siendo legalmente el heredero del trono podía fácilmente verse celoso de David quien había sido ungido como rey por el profeta Samuel en una forma clandestina, pudiera decírsele “La envidia amarga” (Sant.3:14), y el celo asesino sí estaba en Saúl, quien sabiendo de la unción que estaba en David y viendo el carisma que había en él, buscaba por todos los medios posibles el quitarle la vida.

La historia sagrada no de razón de qué tanto le valió a David el entrañable y consistente compañerismo que le brindó Jonathan, aun en medio de circunstancias negativas o completamente contrarias. En el estrecho amor fraternal que existió entre estos dos varones de Dios hay un simbolismo muy semejante al amor que el Señor nos mostró a cada uno de nosotros, como “el primogénito entre muchos hermanos (Rom. 8:29). Un amor que luego Él mandó que debe existir también entre unos y otros de Sus verdaderos servidores ( Juan 13:34,35).

Han pasado ya casi 20 siglos desde que el Señor dio este “nuevo mandamiento” y para estas fechas son pocos los cristianos que lo toman con la seriedad que Dios quiere. Hoy son muchos los que aman a los que quieren y a los que no quieren los desprecian y aun los aborrecen. Y esto lo hacen con mucha “naturalidad”, como si fuere la cosa más normal de la vida.

Muchos de los que así hacen no creen que están mal, porque se sienten justificados mirando que la grande mayoría entre los profesantes cristianos hacen también lo mismo. Mas gracias a Dios que siempre a habido “un remanente fiel”. “Reliquias” especiales para el Señor., quienes saben que tan importante es el que exista entre nosotros un compañerismo verdadero y consistente. Un amor fraternal entrañable.

Estos fieles hijos de Dios no solamente están dispuestos a obedecer el “nuevo mandamiento”, mas lo otro que también está escrito “Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen y orad por los que os ultrajan y os persiguen” (Mat. 5:44).

Para cada uno de estos cristianos que saben amar sin engaño y fingimientos” (I Pedro 2:1) (Y esto más particularmente entre los ministros del Señor), el ser correspondidos con amor fraternal entrañable y un compañerismo consistente es un valioso tesoro espiritual. Los cristianos fieles que han sido defraudados repentinamente, pueden valorizarlo. Los que han sufrido los amargos desengaños de ver que en quienes creían por mucho tiempo haber un amor fraternal entrañable mas no era así, saben apreciar el valor de una amistad verdadera y consistente.

El dar y recibir cariño es parte innata de la naturaleza humana. Muchos de los que antes vivimos la vida mundana tuvimos amigos entrañables con quienes compartimos lo que éramos y lo que teníamos. El Señor quiere que ahora como hermanos en Su maravillosa gracia y miembros de Su iglesia, cultivemos ese amor entrañable al grado que alguno esté dispuesto aun hasta dar su vida por su hermano, así como Él lo hizo por cada uno de nosotros (Juan 15:13).

David pudo confiar sin ninguna sobra de duda que la entrañable y verdadera amistad de su amado hermano Jonathan nunca le iba a fallar y lo mismo pudo sentir Jonathan de su fiel amigo David. Cuando el amor fraternal es real y verdadero no hay nada que lo desvíe, no hay nada que lo cambie, nada ni nadie que lo trastorne. El tiempo no lo hace que mengue, antes por lo contrario lo hace más firme. Las influencias negativas no lo debilitan antes lo hacen más fuerte.

La distancia no afecta en lo mínimo la relación que existe entre aquellos hijos de Dios en aquellos en quienes está ese amor fraternal entrañable y verdadero y lo mismo podemos decir de las circunstancias, inclusive los pocos o muchos defectos que como humanos hubiere en las vidas de aquellos que han determinado amar en tal forma, no retira al hermano de su hermano antes los une más por cuanto se saben comprender y considerar unos a otros. 

-Pastor Efraim Valverde, Sr.

Para continuar leyendo este MARANATHA, descargalo aqui!

Agregar al comentario aquí...
Eres un visitante
o escribir como visitante
Cargando al comentario... El comentario se renovará después de 00:00.

Sea el primero en agregar un comentario.

Donaciones

Templo Filadelfia
PO BOX 10271
Salinas, CA 93912
o contáctenos al 831-422-5024 / evalverde@evalverde.com

México puede donar en nuestra cuenta Banamex:
Número de cuenta: 4206 - 13939

También aceptamos donaciones por internet (de clic en el botón):
Donaciones